UN PARTIDITO DOMINGUERO – una reflexión personal terapéutica
El día de hoy Domingo 13 de septiembre, fui al estadio “Héroes de San Ramón” (Cajamarca – Perú) , junto a mi sobrino de 8 años a disfrutar de un partido por la “copa Perú” entre la Universidad Técnica de Cajamarca (UTC) y un equipo de “Huarmey” (que no recuerdo el nombre)
El medio día estuvo plagada de recuerdos de mi niñez y mi adolescencia, pero sobre todo me recordó algo importante: mi cultura y mi idiosincrasia, muchas veces olvidada por el exceso de “ciencia” y “universidad”. El amor cajacho por el “frito con ceviche”, el maní confitado, la gaseosa recalentada, el helado “donofrio”, los chochos y las habas, la afición de la barra por el gol… pero sobre todo me recordó la importancia de siempre recordar que a pesar de todo los cajamarquinos estamos aficionados a nuestra propia idiosincrasia, “nadando en el agua sin saber que lo hacemos”.
Muchas veces cuando nos metemos en un consultorio nos olvidamos de lo que significa vivir en el Perú – y en Cajamarca -, nos concentramos en los libros y las terapias, entre la universidad y la ciencia, entre los problemas y sus soluciones, en general, NOS OLVIDAMOS de que estamos hechos los peruanos. La debilidad radica en que nuestra forma de crear la realidad se funda, entre otras cosas, en nuestras propias costumbres.
Teníamos al lado izquierdo a un Sr. de unos 65 años aprox. que luego de una medio de partido nos pregunto “¿y quien es la UTC?”… mientras que el de nuestra derecha, con los audífonos puestos, seguía de cerca lo que nuestros comentaristas relataban sobre el partido y a cada gol del equipo local se paraba a aplaudir, al observarlo pensaba en que si algún día lo tendremos en terapia, me intrigaba saber de su propia vida (creo que eso pasa cuando estas siempre escuchando relatos de vida) y ayudarlo a resolver lo que aún no se permite hacer.
También estaban los ambulantes que te ofrecían, a parte de los productos antes mencionados, anticuchos y sándwich de pollo, y como el mundo es un pañuelo circular, entre las chicas “ambulantes” me pude percatar de una que en algún momento la había entrevistado en un lugar de trabajo de hace algunos años, sabiendo que la vida es circular, sabiendo que en cualquier lugar puedes encontrarte a la persona menos inesperada.
En fin, la relevancia de las cosas es sumamente relativa a cada persona, y para mi fue un buen momento, para disfrutar de la compañía de un niño, para recordarme que no sólo el consultorio es un lugar terapéutico, que no sólo de ciencia esta hecha la vida, que no sólo de los libros se aprende, que hasta quizá el ver un partidito dominguero nos permite reflexionar sobre nosotros mismos.
Hasta la próxima fecha de la copa Perú !!!

ReAlmEnTe, iMcReiBlE En la MaNeRa dE rELaTaR, En uNA fOrMA cOlOQuIaL KoN eStIlO PrOpIo, K ChEvErE; UN PARTIDITO DOMINGUERO – una reflexión personal terapéutica, eSA KoMPaRaCiOn De SuCeSo De kOnCuRrEnCia PoPuLAR kOn lO aKaDemIko. SiMpLEMeNtE MoStRo EsTeBlOg
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