domingo, 7 de noviembre de 2010
“Programa de Desarrollo personal para niños
El programa se inicia el sábado 13 de noviembre, y tiene una duración de 3 sábados. Incluyen 5 jornadas para niños y 1 para padres. Nuestro objetivo es potencializar el desarrollo personal de los niños participantes y se desarrollará en las instalaciones de la Institución Educativa Paulo Freire (Jr. Del Comercio 407).
Las jornadas estarán a cargo de psicólogos expertos en la prevención, orientación y tratamiento de la familia, que pertenecen al CATF Llibertat, en el adjunto, se incluyen los resúmenes de las hojas de vida de los mismos, así como una reseña de la Asociación organizadora.
Las inscripciones y la información de los pagos, las pueden hacer, únicamente por teléfono, llamando a: Edén Castañeda: 947 469977 / rpm: *0191206 / rpc: 976 394271 ,ó a Flor Ruiz: 976 173432
Los esperamos ¡¡¡
Atentamente, equipo CATF Llibertat
martes, 3 de agosto de 2010
POR AMARTE TANTO, NO SOY YO
Las historias de amor son inmensas e interminables. La mayoría de seres humanos hemos experimentado una atracción hacia alguien que pasa a convertirse en una relación de pareja. Éstas historias pueden ser “cuentos de hadas” ó en el otro extremo “historias de ultratumba”. ¿De qué está compuesta esta estrecha línea que las separa?
El intricado especial de las formas en que amamos, nos separarnos, elegimos una pareja, peleamos y hasta nos reconciliarnos surge, entre otros elementos, por la historia transgeneracional, vale decir la herencia relacional familiar de dónde venimos que nos hace pensar, sentir y actuar de una manera especial, ésta misma manera también nos hace elegir uno o más caminos para amar.
El amplio mundo de las emociones y cogniciones trata de explicar cómo las personas podemos llegar a sentirnos dueñas de otras, ¿Cómo llegamos a asumir, sea con los hijos, padres, pareja o amigos, que deben ser exactamente como uno lo espera?
El concepto de indiferenciación (esperar que el otro piense, sienta y actúe como yo) trata de abrir luces sobre este punto, aquí el amor se vuelve extremo, aquí la violencia aparece, aquí podemos hasta matar o morir por amor.
Es peligroso asumir que el amor hacía alguien es lo único que nos hace sentirnos con vida, con identidad, con plenitud, ya que nos olvidamos de algo fundamental: la libertad de amar.
Nuestra idiosincrasia define nuestras líneas y maneras de seducir, encontrar, comprometerse y separarse de la pareja. La visión de nuestra historia de conquista y colonia atraviesa ese pensamiento llamado “machista” / “feminista”, el “vivir para amar” modelo de cuentos de “príncipes y princesas” abarca esa manera tan especial en que nos enamoramos.
El poeta y cantautor Joaquín Sabina dice en una de sus letras “que no te entreguen rosas son espinas”, ya que el amor, en muchas parejas, tiene ese algo idiosincráticamente especial, que si no sufres no hay amor.
Las nuevas generaciones, caracterizadas por la igualdad de género como bandera de lucha, empiezan a hacer variantes importantes en las formas de concebir la pareja: te quiero pero no me ato a tu amor, tú eres diferente a mí, ambos tenemos los mismos derechos.
Las relaciones de pareja nos abren nuevas interrogantes pensado en la era de la tecnología y la información: te conozco por la red y me enamoro de ello, no de ti, sino de lo que eres a través de la red. ¿Cómo conocerte sin conocerte? ¿Qué hacer antes de dar el sí? ¿Relaciones fugaces? ¿Cómo prepara a los hijos para eso? ¿Estamos preparados para esta nueva era?
Psic. Edén Castañeda Valdivia
El intricado especial de las formas en que amamos, nos separarnos, elegimos una pareja, peleamos y hasta nos reconciliarnos surge, entre otros elementos, por la historia transgeneracional, vale decir la herencia relacional familiar de dónde venimos que nos hace pensar, sentir y actuar de una manera especial, ésta misma manera también nos hace elegir uno o más caminos para amar.
El amplio mundo de las emociones y cogniciones trata de explicar cómo las personas podemos llegar a sentirnos dueñas de otras, ¿Cómo llegamos a asumir, sea con los hijos, padres, pareja o amigos, que deben ser exactamente como uno lo espera?
El concepto de indiferenciación (esperar que el otro piense, sienta y actúe como yo) trata de abrir luces sobre este punto, aquí el amor se vuelve extremo, aquí la violencia aparece, aquí podemos hasta matar o morir por amor.
Es peligroso asumir que el amor hacía alguien es lo único que nos hace sentirnos con vida, con identidad, con plenitud, ya que nos olvidamos de algo fundamental: la libertad de amar.
Nuestra idiosincrasia define nuestras líneas y maneras de seducir, encontrar, comprometerse y separarse de la pareja. La visión de nuestra historia de conquista y colonia atraviesa ese pensamiento llamado “machista” / “feminista”, el “vivir para amar” modelo de cuentos de “príncipes y princesas” abarca esa manera tan especial en que nos enamoramos.
El poeta y cantautor Joaquín Sabina dice en una de sus letras “que no te entreguen rosas son espinas”, ya que el amor, en muchas parejas, tiene ese algo idiosincráticamente especial, que si no sufres no hay amor.
Las nuevas generaciones, caracterizadas por la igualdad de género como bandera de lucha, empiezan a hacer variantes importantes en las formas de concebir la pareja: te quiero pero no me ato a tu amor, tú eres diferente a mí, ambos tenemos los mismos derechos.
Las relaciones de pareja nos abren nuevas interrogantes pensado en la era de la tecnología y la información: te conozco por la red y me enamoro de ello, no de ti, sino de lo que eres a través de la red. ¿Cómo conocerte sin conocerte? ¿Qué hacer antes de dar el sí? ¿Relaciones fugaces? ¿Cómo prepara a los hijos para eso? ¿Estamos preparados para esta nueva era?
Psic. Edén Castañeda Valdivia
jueves, 10 de junio de 2010
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