El tabaco se obtiene de la planta nicotiana “tabacum”, de la cual proviene también el nombre de nicotina. La nicotina es una droga adictiva que nos puede ocasionar enfermedades respiratorias, cardiovasculares, diferentes tipos de cáncer y además algunos estudios nos muestran que dicha droga nos hacen más propensos a la ceguera.
Como vemos, el cigarro nos quita diariamente la salud, además de ello, nos va trasformando en seres repulsivos, pues nos tiñe los dientes, las uñas, y nos deja un fétido olor que atraviesa nuestra piel; y por si fuera poco, también perjudica la salud de las personas que nos rodean, en especial la de los niños, quienes increíblemente se convierten en fumadores pasivos por el simple hecho de estar cerca de un fumador.
Tal vez no sepa exactamente las estadísticas de cuanto afecta el consumo de cigarro, pero podría asegurar que éste a matado a más personas que Hitler en los campos de concentración, un genocidio que marcó historia; pero ¿qué hay del cigarro? Por qué hasta hoy no hemos hecho nada por tratar de disminuir su consumo, ¿acaso es demasiado tarde?..¿estamos a tiempo para evitar más muertes?
Nos hemos preguntado acaso ¿por qué fumamos? Miles de excusas se nos vienen a la mente cuando nos hacen esa pregunta, siempre tratando de escudarnos bajo pretextos tontos, la estupidez humana es tan grande que justificamos nuestro vicio bajo frases como: “el cigarro me relaja”, “es imposible dejar de fumar”, “un cigarrito para calentarme”... ¿serán estas “célebres” frases ciertas?
A mi parecer, sí es posible dejar de fumar, sólo necesitamos de una gran dosis de esfuerzo y motivación; pensemos en nuestra salud, en las personas a las que dañamos e inclusive pensemos en cuanto contaminamos el ambiente al encender ese cigarro; puede ayudarnos también el tener conocimiento de que cada cigarro fumado nos quita siete minutos de vida.
Al final y para terminar el fumar o no es decisión de cada persona, pero ¿continuarías siendo amigo de aquél que te quita diariamente la salud y el dinero?